VIOLENCIA EN COSTA RICA
Por: Manrique Herrera B.
Es paradójico aceptar que entre mejor conocimiento y tecnología
desarrollamos más retrocedemos en valores humanos y cristianos como el
amor y el respeto al prójimo.
Hay muchas formas de hacer violencia. Contrario a lo que muchos
piensan que la violencia se reduce a los golpes, gritos y berrinches,
igual violentamos los derechos y espacios indiviuales de cada ser humano
cuando nos aprovechamos de su condición abusando de ellos, cuando sin
ética subimos de puesto en la empresa merced al trabajo de otros, cuando
limitamos su derecho de pensamiento y/o expresión, etc.
Como sociedad hemos permitido que el ocio y el vicio nos llenen día
a día y vivimos en un mundo de miedo, en donde sobrevive el más fuerte,
aunque sea a través de la violencia y unos tantos viven haciendo negocio
de la violencia que crean otros, por ejemplo, quienes compran los
artículos que otros roban, fomentan la violencia y la decadencia de
valores.
Costa Rica no escapa a este problema mundial. Trabajo hay, todos
los días se necesita gente en muchas diversas actividades pero el
pensamiento tico: "trabajo suave bien remunerado". Por eso es que el "sueño
americano" no es para todos los ticos, sólo para aquellos que están
dispuestos a trabajar, luchar, en ocasiones aguantar y limitarse de
muchas cosas.
Las drogas, la vagancia, el bandalismo como medio para obtener
dinero fácil, la extorción y la estafa ya están en todos los pueblos
ticos, donde menos pienses te dejan sin celular, sin carro, sin dinero y
muchas veces sin vida, pues no importa la vida, la violencia no se mide.
Hoy, con poca esperanza la gente ha optado por armarse y cuidarse a
sí misma producto de la inoperancia de los sistemas de justicia actuales.
Volveremos a los tiempos del "viejo oeste americano", pues la única
forma de cambiar requiere de muchas acciones y voluntades:
1. un sistema judicial más estricto y eficiente, con leyes más
claras y procesos más sencillos.
2. una mejor educación para los niños, desde la familia y los
valores hasta el civismo y concientización.
3. que nadie compre objetos de dudosa procedencia, así no se fomenta
el bandalismo.
4. reducir el ocio y atacar el problema de las drogas desde las
barriadas y los pequeños distribuidores