![]() |
Hora del
Pacifico |
| Pagina Principal - La Moradita del Mes - Mundo Saprissita - Futbol Tico - Embajada - Consulado LA | |
Luis Saénz
temas anteriores
Luis
Saenz" <luis.saenz@attbi.com
Web Site
Luis Saénz
temas anteriores
Luis
Saenz" <luis.saenz@attbi.com
Web Site
| La verduleria de pueblo | ||
"Troleando" caminos de tiquicia
Desde muy temprana edad , se nos despertaba esa curiosidad de caminar por
nuestro territorio.
Al principio nos llevaban nuestros padres a un día de campo.
Más al pasar los años , y con más independencia propia, nos aventurábamos con
amigos a salir a caminar.
Según donde vivíamos, los paseos eran más o menos deleitables.. De un día, o a
veces de dos .
El explorar nuevas tierras, el conocer vecinos de otros pueblos, todo ello nos
llenaba de curiosidad.
Así pues, una caminata tradicional alrededor de la Meseta Central, nos conducia
a lugares en aquellos tiempos, de la Costa Rica de los años cincuenta, a lugares,
qué sólo por referencias de antemano sabíamos eran atractivos.
Así pues, por ejemplo, una vez salimos varios amigos a pasear a "Acserrí", allá
por aquellos años, , y con la idea de caminar y salir de regreso por San Antonio
de Escazú.
Luego de dejar la "cazadora" en Aserrí, emprendimos una vez nuestra caminata por
una calle de tierra roja, la cual nos llevó por la famosa "Piedra de Los
Negritos" , luego por unos vecindarios de casitas de campo, casi todas de "albareque"
y techos de "tejas" la mayoría con trapiches, y con frentes de casa con toda
clase de colgantes con macetas , se veían hileras de leña de cafeto, en un "galerón"
adjunto, para los fogones de las casas, "pilones" de madero de pochote, troncos
de árboles con "zunchos" (machetes en desuso), incrustados alrededor del tronco.
En todas estas viviendas siempre nos recibían personas amables, quienes son
saludaban con gran sonrisa, y nunca faltaba algún vecino que nos ofrecía hasta
un plato de "mazamorra" o un típico refresco de "chinchibí".
Siempre terminábamos entablando una amena conversación, siempre con algún tema
afin con sus quehaceres campesinos.
Los "caninos territoriales" siempre pregonaban nuestro paso a sus amos, con sus
ladridos, al igual que los "guilas" , que al ver a "extraños" corrían hacia
sus casas a anunciar nuestra presencia.
El caminar a la par de las "cercas vivientes", muchas con "jocotes", nos
tentaban por subirnos a bajar y comer algunos. Mas el respeto por los dueños nos
frenaban.
A veces en esas cercas también encontrábamos, árboles de poró, de guayabas, y
hasta de anonas.
Tras las cercas de alambres de púas, observábamos vacas con su "jefe" el toro "cebú"
y bajo un majestuoso árbol de "Llama del bosque" la típica canoa donde se
abrebaban de agua el ganado, especialmente en los largos días secos de la época
de verano. En los sembrados con hortalizas que veíamos, siempre se percibía
el aroma de las plantas aromáticas, o en contraste el olor a "boñiga", el
incesante ruido de las "chicharras" en los troncos de los árboles, o el crujir
de semillas de especies , qué con el calor solar, reventaban, en su eterno
ciclo de dispersión natural.
A veces el camino se convertía en sendero, o hasta en un "canjil", pero siempre
a la vuelta de algún recodo, una nueva vista de más fincas por conocer.
Al final de una de estas caminatas, siempre llegábamos a algún "comisariato de
pueblo , donde se podía disfrutar de algún manjar lugareño: ya fuese un plato
de arroz con frijoles con plátano maduro, o una "olla de carne", con un jugo de
caña, o una taza de lata con agua dulce, siempre servido con gran orgullo por
los lugareños. Había veces en estas caminatas donde tan sólo llegábamos a un
"estanco" del "C.N.P.".
Hoy en día ya en este siglo veintiuno, el disfrutar de una caminata descrita
aquí , es aún posible. Algunos jóvenes de la "nueva ola" se preguntarán, con
tanto mundanal ruido y falta de tiempo, como se podría disfrutar de una
experiencia así aún hoy en día., pues de hecho existe en la Meseta Central un "andarín"
de esas épocas, quién lleva a cabo tales caminatas ecológicas, tal y como en
aquellos tiempos. En bus, caminando, hablando con los campesinos, parando a
comer en algûn restaurante típico. Esta tradición sigue siendo un patrimonio
nuestro, y que aún sobrevive la acelerada avalancha de "turismo actual".
Luis Sáenz Cruz.