EL PENSAMIENTO TICO DEL "pobrecito"
by: Manrique Herrera B.
Desde hace algunos años los ticos hemos subestimado
nuestra capacidad de pensar, trabajar y mejorar.
Muchos se han dado a la tarea de hacerse las
víctimas del gobierno de turno por las limitadas
oportunidades de desarrollo y superación, la mayoria
de ellas paradigmas y una actitud equivocada hacia
la vida.
Bien decía mi abuelo: "lo que sabe y lo que se
aprecia es lo que cuesta, y el dinero esta en la
calle, todo se vende y hay mucho que hacer, lo que
hace falta es voluntad y ganas de trabajar".
Las generaciones después de mi abuelo hemos caido en
la pereza y la falta de vocación laboral, hemos
creado una nueva clase social de "choriceros", "oportunistas",
"vividores" y "víctimas" y lo peor es que el resto
de la sociedad lo hemos aceptado y en algunos casos
cooperamos con esta clase de individuos.
Muchos, con tal de no trabajar y buscar como ganarse
honradamente el sustento, aunque para ello se
necesite de dos trabajos o hacerlo los fines de
semana, siguen soñando con ganar mucho, hacer poco y
disfrutar de todos los feriados, fines de semana,
salir temprano y tras de eso que nadie les "soque la
faja" para que mejoren en su desempeño o la calidad
de su trabajo. El típico conformista pero más bien
oportunista, que aunque sea a costa de "sacar el
serrucho en contra de otros" o "figurar ante su Jefe
más de la cuenta -los conocidos falderos-" inventan
y reeinventan la forma de "tirarsela rico" y estar
siempre de "llorones" para que les regalen las cosas,
les perdonen deudas y les brinden preferencias".
Si queremos ser una sociedad más productiva debemos
aprender a ganarnos las cosas por derecho y no por
aprovechamiento, dejar de lado ese pensamiento del
"pobrecito" y que todos nos dediquemos a trabajar y
producir, eliminando los parásitos sociales y la
vagancia.
Un país no se construye con esa mentalidad ni
podemos pensar en reducir los índices de pobreza
sino se trabaja y sino hay sacrificio, es cierto, el
Gobierno tiene una cuota de responsabilidad en este
cambio social pero en realidad depende más de la
actitud de cada uno de nosotros, hacia sí mismos y
luego erradicando el "pobrecito".