EL ADULTO MAYOR TICO
Por: Manrique Herrera
A diferencia de muchas culturas, sobretodo las de oriente, nuestros
adultos mayores constituyen un grupo de poco valor social para muchas
personas e inclusive una carga para muchas familias.
Afortunadamen no es un pensar generalizado pero igualmente son pocos los
esfuerzos que hacemos como sociedad para evitar el abuso de los mismos o
al menos para ofrecerles condiciones de vida decentes para sus últimos
años.
El carnet "ciudadano de oro" fue una gran iniciativa para mejorar el
acceso a ciertos servicios para nuestros abuelos pero es tan sólo una
pequeña parte de lo mucho que debemos avanzar en este sentido.
Un primer ejemplo esta en las leyes de protección a los derechos del
ciudadano de oro, en donde debemos ser mas fuertes en la aplicación de
la ley para quienes abusan física y sicológicamente de ellos, para
quienes los hurtan y los descriminan públicamente.
El Estado debe generar los medios para integrar a toda la sociedad para
ofrecer a los abuelos albergues dignos, atención médica de calidad -aún
si no tienen seguro - y como mínimo un subsidio mensual como parte de su
derecho adquirido.
Imaginen ustedes que valioso sería crear fidecomisos y fondos de ahorro
para dotar a todos los adultos mayores que no gozan de una pensión de un
beneficio económico adquirido por su simple condición, visto como un
agradecimiento de la sociedad por su aporte al país. Usted dirá, de
dónde tomar este dinero: si colectamos el dinero del caso Fishel y del
caso Alcatel, le adicionamos un 0.5% del impuesto sobre la renta, 0.5%
de los peajes, una contribución obligatoria del turismo internacional
cuando ingresa al país, 0.5% de impuesto por cerveza vendida, un 0.5% de
la venta de lotería y el dinero colectado en la cadena mayor, entonces
creo que si estamos hablando de una suma interesante.
Ahora para todos aquellos abuelos abandonados, este dinero puede ser el
sistema de manutención que permita asegurar una atención digna en un
centro de adultos mayores.
Finalmente, pienso que cada comunidad debe impulsar un proyecto, con el
apoyo del Estado y la empresa privada para constriuir albergues en todos
los cantones del país, para que ningún adulto mayor tenga que mendingar
en las calles, al menos tiene donde comer y dormir dignamente.
Cierro este comentario haciendo la reflexión que inevitablemente algún
día seremos abuelos y que lo material es pasajero y en ocasiones la
familia es impredecible, nadie puede asegurar que lo que tiene hoy
cuando sea abuelo lo conservará, así que invertir en este proyecto es
pensar en nuestro propio futuro y fortalecer nuestros valores de
solidaridad cristiana y humana.